jueves, 11 de marzo de 2010

Una breve reflexión sobre la libertad.


La esclavitud más denigrante es la de ser esclavo de uno mismo
Libertad, anhelo milenario de todos los seres pensantes, espejismo efímero que desaparece al volver la vista a la realidad, derecho divino coartado por el hombre, capacidad de actuar, de pensar, de hablar y expresar nuestras ideas.

¿Realmente existe la libertad?, ¿En qué momento dejamos de ser libres para convertirnos en libertinos?

Existen personas que se consideran libres, sin darse cuenta de que son esclavos de sus actitudes, de sus ideas, de sus vicios, de sus trabajos, de sus bienes materiales pequeños o grandes. Atesorar aunque sea un pedazo de hojalata de tal forma que se convierta en un objeto cuya ausencia sea inconcebible para nosotros estará esclavizándonos, cualquier idea que nos neguemos a soltar por miedo, toda dependencia en nuestra vida, estarán esclavizándonos.

Los seres humanos somos proclives a auto esclavizarnos, tal pareciera que no disfrutamos la capacidad de ser libres y buscamos con afán ataduras que según nuestros auto complacientes intentos de racionalización proveen una falsa idea de seguridad a nuestra psique, algo tan simple como un pensamiento o un sueño se pueden convertir en perversos amos de nuestro ser.

Absolutamente todos los seres humanos tenemos ataduras; cuando estas son físicas siempre nos quedará la libertad de pensamiento, pero cuando las ataduras son mentales, entonces nos convertimos en verdaderos prisioneros. Un hombre encarcelado no podrá salir de un área determinada, pero si mantiene su libertad de imaginar, de soñar, de amar, no podrá ser considerado prisionero; por el contrario un hombre puede vivir en la libertad de un inmenso bosque, plagado de recursos para cumplir sus necesidades básicas y sin embargo, sentirse esclavo por que sus pensamientos no le permiten gozar de dicha libertad.

El libertinaje por su parte, se acerca más a la esclavitud que a la verdadera libertad, el libertino es esclavo de sus impulsos, ni siquiera de sus instintos, pues hasta los animales más salvajes saben que todo tiene un límite; el ser libertino piensa que la libertad no tiene límites, pero es es precisamente su limitada capacidad de concientizar la que los domina, convirtiéndose en esclavos de su inconciencia, la incapacidad de discernir se convierte en su amo orillándolos a cometer atrocidades, sus conductas anti sociales los limitan para pertenecer a algún grupo perdiendo así la libertad de ser o estar, el ser libertino es mucho menos libre de lo que piensa .

La libertad verdadera sí existe, no es un mito, no es solamente una palabra de diccionario; lo que como seres libres tenemos que comprender es que la libertad termina en cuanto atentamos en contra de la de los demás, pues en ese momento se convierte en libertinaje; la libertad verdadera se acerca más a la palabra responsabilidad que a la palabra derecho; quizás la palabra que mejor define la verdadera libertad es: Amar.

"Ama y haz lo que quieras", proclamaba San Agustín de Hipona, pues ningúna acción que provenga del amor puede dañar a nuestros semejantes ni coartar sus derechos ni su libertad. La mayoría de las religiones se basan en esta premisa; Jesucristo dijo: "Ama a tus enemigos", al decir esto, nos está concediendo una libertad inmensa, pues si soy capaz de perdonar y amar aún a quien nos ha hecho daño, sentiremos una gran liberación en nuestro ser. El amor es el sustento de la humanidad, no el enamoramiento, sentimiento burdo más controlado por la bioquímica que por el pensamiento, el amor implica respetar todo y a todos , desde una roca hasta otro ser humano, es decir: A todo lo que ha sido sembrado en este mundo.

El budismo nos enseña dentro de sus nobles verdades que el dolor existe, más el sufrimiento es completamente opcional, otorgándonos así una libertad infinita; yo podré golpearme y sentir dolor, más si me quedo pensando en el dolor que siento, en la ira que me produjo haberme golpeado, en el coraje que siento contra el objeto que me produjo la herida, el dolor se convertirá en sufrimiento... soy completamente libre de comenzar a sufrir, así como soy completamente libre de detener ese sufrimiento.

Existen miles de definiciones de libertad, desde la simple y limitada definición de diccionario, hasta tratados filosóficos más completos acerca del tema; en lo personal ninguna de ellas me satisface al cien por ciento, algunas mencionan conceptos que no comulgan con mis ideas de libertad, otras o se extienden demasiado cayendo en contradicciones o son demasiado limitadas, es difícil conceptualizar la libertad, sin embargo si tuviera que hacerlo en pocas palabras mi definición sería:

Libertad: Capacidad de los seres humanos de actuar con amor y responsabilidad.






Desde este espacio invito a los lectores a ser libres, a ejercer esta capacidad inalienable, siempre tomando en cuenta que lejos de ser un derecho es un privilegio del ser humano; los invito a desatar los nudos que nos impiden llegar a este estado que es más espiritual que físico, a desentrañar los misterios de la libertad que finalmente nos conducen al estado mental más anhelado y apreciado por todos: La felicidad.



4 comentarios:

  1. "Nadie es más esclavo que quien falsamente cree ser libre" (Johann W. Goethe). Totalmente de acuerdo que es un estado espiritual, y vivimos día a día atados al materialismo que nos da una falsa sensación de libertad.

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  2. NO HAY MUCHO QUE AGREGAR, EL AMOR ES LIBERTAD, EN LA LIBERTAD ESTÁ LA FELICIDAD ANHELADA, COMO DICE ARTURO, GRACIAS POR RECORDÁRMELO. DIOS TE BENDIGA! EVA

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  3. NUNCA DEJES DE SOÑAR PORQUE NUNCA SABEIS CUANDO PODEIS SED FELIZ.
    LA LIBEDTAD ES COMO UNA GENTE OPINADO Y DECID LA VEDDAD.

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  4. EstOo es tOotaAlmEenteE ciEertOo,,aSi aL 10O jajaja ViivAa laa libeErtaad,,buUhhhh! aL liBEertIinaAje :D :D ;) jaskjaskjask XD Ola k ase? aunk no les entndi muy bien pero bueno ke le hasemos? :P

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